CLASE 2014, “Construyendo proyectos de vida” que se llevará a cabo los días 29 y 30 de octubre en el Hotel Camino Real de Polanco en la Ciudad de México, dirige su atención hacia una población que resulta clave para el desarrollo social y económico del país, y que se encuentra en una etapa de vida determinante para su futuro personal y laboral: los jóvenes.

La obligatoriedad de la Educación Media Superior no ha sido sinónimo de universalización, ya que no existe una garantía de que todos tengan acceso a ella o permanezcan en la escuela. Así lo reflejan los datos, que nos muestran que la cobertura en México en este nivel educativo es de tan solo el 65% y la tasa de terminación es de apenas el 47.4%, lo que indica que la deserción es muy alta. Aunado al tema de la cobertura, encontramos la necesidad de ofrecer una educación de calidad con la cual los estudiantes puedan construir aprendizajes significativos y para toda la vida, objetivo que estamos todavía muy lejos de lograr.

Estos fenómenos traen consigo diversas problemáticas. En primer lugar, los jóvenes se vuelven más vulnerables ante las situaciones de riesgo a las que se enfrentan: el abandono escolar, la actividad sexual a edad temprana y sin precauciones, el consumo de sustancias adictivas, delincuencia y violencia, la desocupación juvenil, entre otros. Además, al no completar sus estudios, no desarrollan las competencias que exige el mundo actual. Existe un claro desfase entre lo que la industria demanda y lo que los jóvenes de hoy ofrecen. Es claro, por lo tanto, que necesitamos innovar e influir en la política pública.

CLASE 2014 tendrá el objetivo de difundir prácticas educativas que promuevan entornos de aprendizaje que den una respuesta a las condiciones de vida, necesidades, expectativas y derechos de los jóvenes y que propicien la construcción de un proyecto de vida promisorio para cada uno de ellos. Nos hemos preguntado cómo es la educación que les estamos brindando y qué podemos hacer para que ésta sea de calidad.

En esta Cumbre buscaremos presentar prácticas educativas exitosas, así como abrir un diálogo en torno a cómo es la educación que les estamos brindando a nuestro jóvenes y qué podemos hacer para que ésta sea de calidad.